lunes, 27 de abril de 2015

EN MI CERTEZA

¿Contendrán los discursos algún día 


los misiles del martirio y los crímenes?


¿Para siempre será la urgencia de hoy


por la poesía en la belleza de su empeño?





¿Salvarán los poemas de la ruina y el holocausto


cuando las armas truenen


ajenas de razones y misericordia?




Solo la poesía justifica la vida


—en mi certeza—.


Huérfano de ella, nada tendría sentido


y entonces: para qué salvarse.


El día que no vea la poesía en el beso de mis hijas,


en el desinterés del amigo,


en el rumor nocturno de las olas,


en cada acto inaccesible…


Ése día, ya sin causas,


pídoles acepten sin deslustres


mi extincidio.


Pichy