viernes, 31 de octubre de 2014

ATRAPADO POR LA MODERNIDAD

Decide cambiar su vida, ser otro,
arrancándose los afectos, las efusiones
hasta la osamenta de sus herencias
y las costumbres sufridas.

 
Pretende el deslastre emocional;
pero la sociedad es una ciénaga succionante
que abraza hasta la resignación.

Desde la costumbre el hábito muerde
hasta la inercia que mata.

Intenta cambiarse el nombre
para burlar su destino de miseria;
pero la cibernética no tiene olvido.

Por doquier quedan
las huellas de su existencia.

Las guardan Facebook y Google
la novia que lo embriagó antes del abandono
y la foto de graduación,
que atesoran los álbumes familiares.

Pretende viajar, buscando distanciarse,
mas la insularidad es un obstáculo
que le tiene entre sus límites.
Porque el mar siempre impone sus retos
y nada es cercano más allá de la costa.

Recapitula y opta por la extrema desnudez
transparentando sus ideales y desempeños.
Por lo que lo acusan de la usurpación
de su nombre y falsear su identidad.

Pichy