martes, 9 de junio de 2015

REGRESARLA, UNA VEZ MÁS


Ya es pequeña la ciudad, hasta la isla,
para sus grandezas de ilusiones
y altos desvelos.
Dice de elevarse —en su locura—
preguntando por otros rumbos,
terceras realidades
y volteantes comuniones en otras luces.

En esta lobreguez colmada de duendes
los estrépitos roñosos de sus palabras
arrollan mis conmociones, soslayando
las inspiraciones presuntuosas
por las nubes de esta inaudita actualidad. 

La mente se agrieta cuando no hay respuestas
para tantas fronteras y extremos límites
que inundan con una especie de silencio
—otra forma de la muerte y su inmundicia—.

Trato de aproximarme a los entresijos
de una evidencia suficiente
y con esas perspectivas salvarla del limbo
para regresarla a la vida, una vez más.

Pichy