lunes, 14 de mayo de 2018

MALAS NOCHES


Un canto fisura la osamenta de la noche,
los acordes preludian cultos de zozobra
en la magia de los asombros al relente.
El viento trae sus olores de marismas
y silba sollozos de viejos espantos.


No hay dudas, en noches así,
alguien muere de un tajo alevoso
por causa de las exigencias ambarinas
que pululan en los caminos a la costa,
donde los güijes regalan sus cuchillos.

El jadeo terminable de otra fe
confunde las perspectivas,
mientras la intelección habla de zorros
y la barbarie flagela con su estrépito,
de mísera inclemencia,
el encono de los hombres
dados al bien.

Pichy